Es un poco hipócrita de mi parte escribir acerca de este asunto, ya que no tengo experiencia algúna según el tema. Pero las relaciones “amorosas” que tuve me ayudaron a pensar de esta manera y a mirar este tipo de relaciones desde este punto de vista.
Cuando afrontas una relación estable o duradera, corres el riesgo a destapar tus sentimientos por alguien brindándole toda tu confianza a una persona que nunca terminas de conocer, como pasa comúnmente. A mi, personalmente, me cuesta creer en el amor verdadero y eterno, prefiero llevar una relación sin compromisos pero con afecto, ir armando la confianza de a poco, formar una relación de a dos. Con este tipo de relaciones corres el riesgo del compromiso afectivo y, como nombre antes , de tratar de confiar en alguien , que puede ser que después de verte “traicionada” viene el dolor, el miedo a sufrir de nuevo , el miedo al compromiso, el miedo a equivocarse nuevamente , miedo, miedo, miedo.
Esta bueno a veces dejarse llevar por los impulsos afectivos, y comenzar a tener un vinculo mas intimo, pero siempre con cautela. Cuidando no salir lastimado al final. Pero eso es obvio, ¿Qué estoy pensando? Una pareja cuando termina, tarde o temprano, siente dolor. Pero de ese dolor aprendes, y sabes que no todo el la vida es real o para siempre, aprendes a no volver a caer, creces, perfeccionas tus errores, y lo mas importante, aprendes a valorar las palabras, las acciones.
De toda relación amorosa aprendes valores, experiencia para la siguiente relación, y comenzas a sentir el cariño que te brinda una persona, más allá del cariño de una amistad o familiar. Las personas a veces necesitan un poco de afecto a veces.