Antes le ponía mas empeño y esfuerzo que ahora , por diferentes cuestiones : por que el tiempo que le dedico no es el mismo, las intenciones no son las mismas ; se me hace mas difícil patín. El sentimiento es desencontrado y el ánimo no es el mismo. También se que algún día, cercano o no, lo voy a dejar. Arriba de los patines me siento que soy útil para algo, que para progresar y aprender tengo que poner mi empeño y que puedo realizar cosas o atravesar metas por mi misma y no dependiendo de los demás. Con los patines me siento yo misma, como si la gente pasara por al lado y no escuchar nada, solo concentrarte en lo que haces y las diversas cosas que realizas.
La emoción antes de cada torneo, ese cosquilleo mezcla de nervios y ansiedad muy adentro tuyo me hacen querer seguir y avanzar.
Pero es una lastima que pasen cosas de las cuales no puedo controlar, que me hacen querer dejarlo y bajar los brazos. Pero pienso en el después. En el que viene si dejo, o que viene si sigo. Una persona me dijo que yo sola tengo que ponerle empeño y esfuerzo, que todo se empieza desde abajo y que un tropezón no es caída. Es muy honesto de su parte en ayudarme y aportar confianza en mí, fue muy útil para mí.
Solo es cuestión de tiempo, de disfrutar el momento y de las cosas buenas o malas de la vida, y saber que no es la muerte de nadie y que todo sigue a pesar de que duela.