Pasó el tiempo, creí que tu personalidad nunca iba a cambiar. Pensé que siempre ibas a ser de esas personas que se creen el centro del universo, el ombligo del mundo; pensé que no era necesaria una persona que te haga cambiar, sabia que vos podías ser capaz de darte cuenta lo que hacías. Pensé que tenías que disfrutar de tus hijos antes de que crecieras y se formen con el rencor de que nunca ibas a cambiar. No es bueno “escupir para arriba” creyendo que las otras familias no eran unidas, mirándolas de costado.
Me exprese bien, los verbos están en pasado. Ahora es presente, y las cosas cambiaron.
SI necesitaste la ayuda de una persona que sea valiente y ajena que te diga las cosas para poder cambiar y disfrutar.
A medida de que me pasan las cosas, voy descubriendo que no todo es lo que parece , las opiniones cambian. Ahora pienso que todo el mundo se merece una oportunidad para cambiar.