Las experiencias pasadas te fortalecen. En algún momento llega el punto mas alto de la relación en la cual pasar a exponerte, y en ese momento es en el que estas indefensa, y cuando todo sale mal, las cicatrices vienen solas. Al golpearte en ese punto de exposición por alguna persona, las situaciones de la vida te lleva a ser cerrada, a jugar con la gente, a tratar de fingir todo tipo de sentimientos, dejando de lado el verdadero significado. Por el simple miedo de volver a perder, y cae nuevamente a la misma trampa. Primero te resignas, después lo meditas, y por ultimo rogas en encontrar a alguien que sea especial, por el simple hecho de querer estallar la emoción de sentir cariño ajeno, que no sea de amistad o familiar.
No es necesario llevar en la vida una pareja afectuosa en todo momento, pero si es recomendable tener una pareja espiritual en algún momento.
Los privilegios de la simplicidad.
No importa si es lo mas caro, lo mas barato, lo mas grande, lo mas chico, solo importa la manera en que lo disfrutas. Son esas cosas que no se compran, que no se arman. Son esos sentimientos que no te fallan, no te comprometen o te dejan deseando aun más. Es la magia de las cosas simples, lo esencial de lo natural. Lo sencillo de la frescura, y lo amplio de la naturaleza.
Son sentimientos encontrados, es llenarse el pecho con aire y sentir; es poder gritar, bailar, reír o llorar. Es compartir y sentirse uno más en el universo. Es tomar consciencia de lo pequeños que somos, nosotros y todos nuestros problemas. Es solo ser uno mas, y detrás de cada persona, un espacio inmenso de sensaciones.
Es poder pensar, refrescarte, y seguir adelante; porque al ver eso, no hay problema personal que lo opaque. Es sentirse acompañado y al mismo tiempo sentirte solo. Lugar donde podes pensar, relajarte y sentir. Se reúne la hermosura de compartir la amistad y el amor. Es sentirse vivo.
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